La Cámara de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño de la CDMX (Canacope CDMX) señaló que la llamada ‘cuesta de enero’ ya se transformó en una ‘cuesta del primer trimestre’.
El organismo presentó un análisis estratégico sobre la evolución de la ‘cuesta de enero’ con el objetivo de comprender sus mecanismos, tendencias e impactos diferenciados entre 2019 y 2026.
Los principales hallazgos de este estudio son que el periodo de ajuste económico postnavideño muestra una tendencia a extenderse, pasando de unas semanas de enero a cubrir parte del primer trimestre. “Su impacto se ha intensificado de manera progresiva en el periodo analizado”.
El análisis proyecta que el desembolso adicional que una familia promedio destina en enero, comparado con diciembre, muestra una tendencia creciente, pasando de un rango de tres mil 500-cuatro mil pesos en 2019, a una proyección de siete-ocho mil pesos para 2026, ajustado por los factores identificados.

Fluctuación estacional de comercios durante ‘cuesta de enero’
Además, los pequeños establecimientos experimentan una fluctuación estacional marcada en sus ventas durante enero. La proyección indica que esta variación podría situarse entre el 35 y 40% para 2026, frente al 15-20% observado en 2019. Los giros más sensibles son abarrotes/misceláneas y restaurantes.
El estudio confirma una adopción acelerada de pagos digitales, pasando de un 18% a un 70% en el periodo. Paralelamente, se observan cambios en los patrones de uso de crédito, lo que refleja adaptaciones en la gestión financiera familiar.
El estudio de la Canacope CDMX contextualiza los datos con escenarios ilustrativos. Por ejemplo, una familia típica enfrenta en enero la concurrencia de varios gastos programados (educación, impuestos prediales) y ajustes en la canasta básica. Simultáneamente, un pequeño comercio, como una miscelánea, navega entre la gestión de costos afectados por impuestos específicos y la sensibilidad al precio de su clientela.
Ante este escenario, la Cámara recomendó a las familias la planificación financiera anticipada, el uso de herramientas de comparación de precios y una gestión informada y responsable del crédito.
Para los pequeños comercios se sugiere la optimización de inventarios, la flexibilidad en los métodos de pago aceptados y una comunicación transparente con la clientela sobre las variables que afectan los precios.
Por último, para el diseño de políticas públicas se plantea la utilidad de revisar la interacción de cargas fiscales en productos básicos, considerar instrumentos de apoyo al capital de trabajo para el pequeño comercio en este periodo estacional, y fomentar iniciativas que incentiven el consumo local.
El asertivo Información