Para Mohamed Salah y Egipto, lo que pudo haber sido una celebración gloriosa se tornó en pesadilla al final.
Los Faraones estuvieron a punto de dar el batacazo ante los campeones vigentes del Mundial, pero dilapidaron una ventaja de dos goles en los minutos finales y perdieron 3-2 ante la Argentina de Lionel Messi en los octavos de final.
El tanto del triunfo cayó dos minutos dentro del tiempo añadido y desató el descontrol frente al banquillo egipcio. Se le mostró una tarjeta roja a un miembro del cuerpo técnico, furioso, que tuvo que ser sujetado físicamente para impedir que fuera tras el árbitro francés Francois Letexier. Dos jugadores en el campo recibieron tarjetas amarillas por protestar enérgicamente el último gol de Argentina.
El seleccionador egipcio Hossam Hassan cruzó los brazos en forma de ‘X’, la señal para denunciar insultos racistas, y afirmó sin rodeos que su equipo fue víctima de los mandamases del futbol que querían que Messi y Argentina avanzaran a los cuartos de final en su búsqueda de un segundo título consecutivo.
“Hoy nos han tratado injustamente. Hemos sufrido una injusticia”, dijo Hassan.

Egipto arde
En un torneo ya empañado por acusaciones de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, influyó en la FIFA para revocar una suspensión de un partido a un jugador estadounidense, Egipto elevó la presión sobre el organismo rector del fútbol.
“Solo me gustaría decir que merecíamos haber conseguido esta victoria, pero nos vamos con honor, con orgullo, independientemente de esta derrota”, aseguró Hassan.
Hassan se molestó porque un posible segundo gol de Egipto fue anulado tras una revisión de video que mostró una falta al inicio de la jugada, pero el tercer gol de Argentina no fue revisado por una jugada similar.
El entrenador seguía indignado porque el árbitro asistente de video no consideró necesario que Letexier revisara lo que Egipto entendía como una falta dentro del área, negando lo que pudo haber sido una oportunidad de un disparo para ganar en los segundos finales.
“El efecto de este resultado va mucho más allá de la derrota en sí porque no hemos visto ni respeto ni juego limpio. No ha habido respeto ni juego limpio porque se anuló un penal. Un segundo balón que debió señalarse como penal para nosotros ni siquiera fue revisado por el VAR”, sostuvo.
Con información de AP
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