La diputada local de Movimiento Ciudadano, Luisa Ledesma, propuso regular la manutención de las mascotas tras la separación de una pareja, al argumentar que existe un vacío legal al respecto.
La legisladora presentó una iniciativa para modificar el Código Civil local con el objetivo de fijar una pensión que garantice el bienestar del ser sintiente.
Su propuesta detalla que toda persona que haya asumido, de forma libre y voluntaria, la responsabilidad compartida del cuidado, protección y manutención de uno o varios seres sintientes de compañía será corresponsable de garantizar su bienestar integral, por lo que la separación, el divorcio, la terminación del concubinato o el cese de la convivencia no extinguirán las obligaciones derivadas de dicha corresponsabilidad.
Se precisa que la manutención de los seres sintientes de compañía comprende todo lo necesario para garantizar su bienestar integral: alimentación, alojamiento, atención médicoveterinaria, medicamentos, rehabilitación y los demás cuidados indispensables conforme a su especie, edad, estado de salud, condiciones físicas y necesidades etológicas.
“La persona obligada a contribuir a la manutención del ser sintiente de compañía cumple su obligación mediante el ejercicio directo de su cuidado y la satisfacción de las necesidades inherentes a su bienestar integral, o mediante la ministración de una pensión destinada a cubrir su manutención. En caso de conflicto respecto de la forma de ministrar la manutención, corresponde a la jueza o al juez fijarla, según las circunstancias del caso, privilegiando en todo momento el interés superior del ser sintiente”, precisa la iniciativa turnada a comisiones.
La manutención de las mascotas, se añade, se fijará conforme a sus necesidades y a la capacidad económica de las personas obligadas, atendiendo a las circunstancias particulares del caso y privilegiando en todo momento su interés superior.
Al fundamentar su propuesta, la legisladora emecista recordó que ya existe la Ley ‘¿Quién se queda con el perro’ a fin de resolver el dilema sobre la permanencia del animal de compañía tras la separación de una pareja, por lo que ahora se busca establecer reglas claras sobre el sostenimiento de los animales, lo que incluye su alimentación, pago de las consultas al veterinario y otros gastos que se requieren para su bienestar.
Recordó que hace apenas unas semanas todo México conoció la historia de Lucas, un Husky que como miles de perros y gatos llegó un día a un hogar, fue recibido con cariño y con el paso del tiempo dejó de ser solamente una mascota para convertirse en un integrante más de la familia.

“Pero esa familia se separó y entonces surgió una pregunta que hasta hace muy poco parecía no tener respuesta a nuestro derecho: ¿Quién seguiría siendo responsable de Lucas? Porque Lucas seguía teniendo hambre, seguía necesitando consultas veterinarias, seguía solicitando medicamentos y seguía necesitando cuidados. Porque cuando una pareja termina, la vida de un ser sintiente continúa”, dijo.
Y añadió: “Precisamente por eso el caso de Lucas marcó un precedente histórico para México, un juzgado familiar determinó que quienes habían compartido su cuidado también debían seguir compartiendo esa responsabilidad, ordenando el pago de una pensión alimenticia y la cobertura proporcional de sus gastos veterinarios. Más allá del monto fijado, lo verdaderamente importante fue el mensaje, los seres sintientes no pueden convertirse en las víctimas invisibles de una separación”.
El asertivo Información