En México, dos de cada cinco habitantes se desplazan principalmente caminando, de acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu). Sin embargo, hacerlo de manera segura sigue siendo un reto ante banquetas deterioradas, estrechas, obstruidas o incluso inexistentes.
Solo el 37.2% de las manzanas urbanas del país cuenta con banquetas en todas sus calles, de acuerdo con la guía Abran Paso, elaborada por ONU-Hábitat y Liga Peatonal. Además, más de ocho de cada 10 manzanas no cuentan con rampas suficientes en las esquinas, lo que añade barreras para quienes requieren condiciones de accesibilidad para desplazarse.
Una banqueta que interrumpe el paso puede obligar a una persona a modificar su trayecto, caminar entre desniveles y obstáculos o bajar al carril vehicular y compartir el espacio con automóviles.
“No necesitamos banquetas bonitas. Necesitamos banquetas donde la gente no se fracture, donde las personas mayores puedan seguir saliendo de casa y donde nadie tenga que caminar entre los automóviles arriesgándose a ser atropellado”, explicó Guillermo Bernal, urbanista y director de The Place Institute.

Aunque los incidentes peatonales pueden tener múltiples causas, las cifras muestran la importancia de revisar las condiciones de los espacios por donde caminan las personas. Según cifras del Informe de Prevención de Accidentes en Grupos Vulnerables 2022-2024 de la Secretaría de Salud, en 2023 el 15% de las defunciones por caídas ocurrió en calles o carreteras.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera a las caídas como un problema de salud pública; a nivel mundial, son la segunda causa de muerte por traumatismos involuntarios y provocan anualmente 37.3 millones de lesiones que requieren atención médica. Las personas mayores de 60 años concentran además la mayor cantidad de caídas mortales.
¿Cómo son las banquetas seguras?
Una banqueta segura no depende únicamente de que exista. Su diseño debe responder a las distintas formas en que las personas se desplazan y a las características del lugar donde se encuentra. Un corredor comercial, una estación de transporte, una zona escolar o un parque concentran flujos distintos y requieren dimensiones suficientes, recorridos continuos y espacios libres de obstáculos.
El Manual de Calles: Diseño Vial para Ciudades Mexicanas establece un ancho mínimo de 1.20 metros para garantizar el paso continuo y recomienda hasta 2.10 metros en corredores con alta afluencia peatonal. Estas dimensiones facilitan el tránsito de peatones, personas usuarias de silla de ruedas, carriolas y otros apoyos para la movilidad.
Para The Place Institute, el reto está en llevar estos criterios de manera consistente al diseño, mantenimiento y renovación de las calles. Más que pensar en las banquetas como un elemento aislado, se trata de garantizar recorridos que permitan a las personas desplazarse de forma continua y segura, independientemente de su edad o forma de movilidad.
El asertivo Información